Guasas que se te van de las manos
En esos ratos de repanchigarse (o repanchingarse) en la silla, boli en boca, folio en blanco y pocas ganas de currar (porque es jueves y quiero unirme al resto que ya están de cañas) es cuando se da una mítica situación:
“¿Sabes lo que sería un puntazo decir? No lo aprobarían en la vida, pero yo me descojonaría si lo viese hecho! Algo así como…” Lo que viene tras esas palabras (según mi experiencia), no son ideas, SON GILIPOLLECES PARA ECHARSE UNAS RISAS.
*GILIPOLLECES: chascarrillos malos, juegos de palabras malos, chistes malos y demás cosas que nunca se apuntan en la libreta porque no son (buenas) ideas.

De aplauso. Parece ser que el copy trainee se la ha colado a su director creativo trainee, al cuentas trainee, al cliente trainee y al trainee que trabaja en Autocontrol.
Puerta grande, dos orejas y rabo. Los huevos no, que ya los deben de tener bien grandes.
(Gracias Pablo Dachefsky por este descubrimiento).









